“Nuestra huerta”
Nuestra huerta es mucho más que un espacio de cultivo: es un aula a cielo abierto. Concebida como un instrumento pedagógico fundamental para el Nivel Inicial, la huerta permite a nuestros alumnos entrar en contacto directo con la naturaleza. A través de la experiencia práctica —tocar la tierra, sembrar y cuidar—, los niños no solo aprenden sobre los ciclos de la vida y la sostenibilidad, sino que desarrollan valores de paciencia, responsabilidad y trabajo en equipo. Es aquí donde sembramos la semilla del respeto por el medio ambiente y fomentamos hábitos de alimentación saludable desde la primera infancia.
¿Para qué lo hacemos?
Estimula los sentidos a través de texturas, olores y colores de la naturaleza.
Ayuda a comprender de dónde salen los alimentos y los incentiva a probar nuevos sabores cultivados por sus propias manos.
Introduce conceptos de reciclaje, compostaje y cuidado del agua de forma lúdica.

En nuestra huerta, la metodología se basa en la experiencia directa y el ‘aprender haciendo’. Bajo la guía pedagógica de la maestra especializada en huerta, los alumnos participan activamente en cada etapa: desde la preparación del suelo y la siembra, hasta el cuidado diario y la cosecha.
A través del contacto con la tierra, el agua y las plantas, transformamos la curiosidad natural de la infancia en conocimientos significativos sobre la naturaleza, fomentando la paciencia y el trabajo colaborativo en un entorno seguro y estimulante.
Es una invitación diaria a observar, cuidar y respetar los tiempos de la naturaleza, integrando hábitos saludables y conciencia ecológica de manera lúdica y vivencial.